La atrocidad contra Demetrio Sodi

Por Ciro Gómez Leyva, publicado en Milenio

El Tribunal Electoral del DF se pronunciará hoy sobre uno de los casos más retorcidos en la breve historia de la tambaleante democracia mexicana: echar abajo el triunfo de Demetrio Sodi, candidato del PAN a la delegación Miguel Hidalgo, por, presuntamente, haber gastado en la campaña más dinero del que permite la ley.

El caso formaría parte de la normalidad, de tenerse las pruebas en la mano. Pero nadie las tiene, porque esas pruebas no existen.

Como se sabe, a finales de mayo, Sodi fue entrevistado en medio del partido Pumas-Puebla. Era una semifinal de alta audiencia. Fue un error suyo, o un flaco favor que le hizo algún amigo de Televisa Deportes. Pero no hubo un peso de por medio.

El IFE descartó rápidamente la posibilidad de sancionar el hecho, como lo pidió el PRD. Pero el Instituto Electoral del DF, por cuatro votos a tres, determinó “incluir la entrevista en Televisa en la cuantificación de los gastos de campaña”. El asunto pasó así al tribunal capitalino.

¿Se vale cuantificar a partir de latidas? ¿Quién sobreviviría a una cuantificación así? Si se añaden otras dos irregularidades en la relación de gastos presentados por la parte acusadora, hay elementos para pensar que el caso Sodi se juzga con consigna política.

Más allá de lo que resuelva el Tribunal Electoral del DF, y si todavía hay un mínimo de sentido común, El Tribunal Federal desechará en la siguiente instancia este atroz intento de despojar de un triunfo a un candidato de oposición que se impuso a la candidata oficial, Ana Gabriela Guevara, por seis puntos.

Vaya ridículo que harían el Instituto y el Tribunal del DF. Y con o sin pruebas, vaya cuantificación negativa para la foja y el futuro de Marcelo Ebrard.

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1 comentario hasta ahora

  1. Christian on

    Es obvio que hay un trasfondo de “ajuste de cuentas” en esta situación tan de la política nacional. La delegación Miguel Hidalgo, al igual que la Benito Juárez, son claros y conocidos bastiones panistas, en parte porque concentran las colonias de más altos ingresos y escolaridad en el Distrito Federal. Y la población de esos sectores, ante la inexistencia de una izquierda real, ya no se diga inteligente en nuestro país, tiende a inclinarse hacia la derecha.

    El PRD le guarda un inmenso resentimiento al PAN por haberle ganado la presidencia hace tres años a su candidato “indestructible”, y porque muy a pesar de sus promesas, sus fastuosos espectáculos y demás gastos superfluos, no ha podido atraer a los que habitan esas dos delegaciones, pues éstos prefieren un gobierno discreto pero acorde a sus intereses. Ni con la popularidad de una reconocida campeona olímpica lo lograron. Lo que es más, ya les quitaron otra delegación, ahora Cuajimalpa.

    Ello, aunado al caso de Juanito, evidencia la crisis por la que atraviesa el PRD. No pueden permitir que se les vayan los clientes de las manos, y ahora, en un acto a todas luces injusto y antidemocrático, intentan quedarse por la mala con los votantes que no los favorecieron. Defender en tribunales a modo lo que no ganaron en las urnas.

    De prosperar este recurso, no extrañe ver que en las elecciones de emergencia sin el PAN, el PRI sea el gran favorecido del encono social. Después de todo, como dijo alguna vez el “innombrable”, la nuestra no es más que política ficción.


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